La Biblia y los juegos de azar: una relación no tan clara

Con frecuencia, muchas iglesias cristianas del mundo hablan sobre los juegos de azar. Los pensamientos más comunes suelen ser contradictorios: para muchos, las apuestas son sinónimo del pecado, porque en ellas se derrocha el dinero que debería ser invertido en mantener una familia. No obstante, la relación entre la Biblia y las apuestas dista mucho de ser precisa.

Para algunos, la prohibición de la Biblia sobre los juegos de azar es bastante clara. En ningún pasaje de la Biblia se habla de las apuestas taxativamente, pero muchos interpretan los pensamientos de Dios al respecto. Lucas 12:15 habla en contra de la codicia, por lo que si se interpreta que el objetivo de una apuesta es la codicia, podría estar prohibido.

Sin embargo, este no debe ser necesariamente el motivo que mueva a los jugadores. En muchas ocasiones es la diversión o pasar un rato diferente. La Biblia sí habla de forma clara sobre el enriquecimiento. Proverbios 13:11 dice que la mejor forma de enriquecerse es a través del ahorro, por lo que una ganancia súbita de dinero podría contravenir el espíritu bíblico.

Juego moderado

Muchísimas personas en el mundo sufren de ludopatía, que es la adicción al juego y las apuestas en general. La Biblia está en contra de que se juegue al nivel de acabar endeudado, por lo que apostar es sumamente peligroso. Pero cada vez se diseñan opciones más moderadas, como el juego online. Aplicaciones como JackpotCity App permiten que se pueda jugar desde casa, de una forma más ordenada y controlada, reduciendo así el riesgo de descontrolarse.

Agradar a Dios es un tema complicado, y siempre buscar en la Biblia las respuestas es una solución para los cristianos. Sin embargo, muchos de los efectos contraproducentes de las apuestas no aplican cuando el juego es moderado y se hace con sabiduría.