La historia bíblica de Lot y su familia

Lot fue uno de los patriarcas presentes en el Antiguo Testamento, y una de las figuras centrales vinculadas a las grandes religiones abrahámicas, entre las que se encuentran el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo.

Lot aparece mencionado especialmente en el libro del Génesis del Antiguo Testamento, en gran medida en relación con su tío, el profeta Abraham, a quien acompañó en su viaje a Canaán. Durante el largo periplo de Lot junto a su esposa Edith y sus hijas, éstos en un momento se separan de Abraham, estableciéndose en la llanura de Sodoma y Gomorra. A partir de ese momento, la historia de este personaje bíblico estará íntimamente relacionada con el destino de aquellas dos ciudades.

En una guerra de las dos ciudades con los reinos vecinos, Lot y su familia son tomados prisioneros. Abraham se entera de esta situación, organiza un grupo de trescientos dieciocho de sus servidores, y rescata a Lot junto a su familia, llevándolos de vuelta a Sodoma.

Sin embargo, la historia de Lot toma un giro cuando Dios se le aparece y le advierte que Sodoma y Gomorra serán destruidas junto con otras dos ciudades, por causa de sus pecados. Lot intenta en vano convencer a los prometidos de sus hijas que huyan con ellos, pero éstos no le hacen caso. Los ángeles enviados por el Señor finalmente trasladan a la familia completa fuera de la ciudad, advirtiendoles que no deberán mirar atrás mientras la ciudad es destruida.

Edith, la esposa de Lot, finalmente mira hacia atrás y queda convertida en una estatua de sal, mientras que Lot y sus dos hijas escapan hasta llegar a una cueva. En uno de los episodios más discutidos de las historias bíblicas, las hijas de Lot embriagan a su padre para tener relaciones con él y así poder procrear. Los dos hijos producto de estas uniones serán los patriarcas de los moabitas y los amonitas de la tradición bíblica.